LA CUARENTENA

La cuarentena es el espacio-tiempo que se necesita para que se establezcan nuevas conexiones neuronales tras una enfermedad.

Tiene una duración de 40 días y se caracteriza por el aislamiento del entorno de la persona que lo realiza con el fin de evitar los estímulos emocionales y facilitarle el proceso de sanación.

El concepto de cuarentena está muy instalado en nuestro inconsciente desde tiempos muy antiguos. El número 40 aparece en pasajes de la biblia: 

-Jesús ayunó 40 días -Moisés estuvo 40 días en el desierto 

– El diluvio universal duró 40 días

– La cuaresma dura 40 días.

La cuarentena también se ha utilizado en la antigua China para controlar a los marineros enfermos que llegaban a puerto y que podían contagiar a otras, y esta práctica se extendió al resto de ciudades con puertos mercantiles del mundo.

También en la biología humana la cuarentena tiene un sentido: La gestación dura entre 38 y 42 semanas y la cuando la mujer da a luz debe esperar 40 días para su recuperación.

Nuestro inconsciente siempre está a la espera de que tomemos conciencia de una situación, de una creencia limitante, etc. Su función es preservar nuestra vida de peligro de muerte y dispara todas las alarmas cuando cree que estamos delante del depredador y se manifiesta con una enfermedad, que como ya sabemos es la solución biológica a tal situación.Por eso debemos hacer conciente al inconsciente.

Cuando hacemos una cuarentena tenemos tiempo para ver las cosas de otra manera, encontramos las respuestas a muchas preguntas que antes creíamos que no las sabíamos. Entramos en la fase de Observadores y vemos las cosas con más claridad, sin nadie que nos pueda influir en nuestros pensamientos ni sentimientos. Nos encontramos con nosotros mismos. Es entonces cuando somos capaces de tomar las decisiones y realizar cambios en nuestra vida que nos lleven a la coherencia que habíamos perdido.

Una vez que tomamos conciencia debemos pasar a la acción. Si no se realiza este paso es como si no hubiese pasado nada y seguiremos sufriendo o sintiendo lo mismo, incluso los síntomas pueden venir con más fuerza. La función del inconsciente es protegernos del peligro (del depredador) y nos avisará siempre dando una solución biológica.

Cuando tomamos conciencia entonces somos capaces de perdonar. Aplicamos el perdón a la situación que nos incomodaba y damos paso a la comprensión. Entendemos que toda situación que nos ha sucedido la hemos atraído nosotros mismos y que siempre es para que aprendamos algo que necesitamos aprender. Hacer la cuarentena o morir simbólicamente es en sí una oportunidad para esa toma de conciencia.

Algunas personas no entienden el proceso de la cuarentena y se resisten a aplicarla. En casos graves como el cáncer, no hay tiempo para resistencias, la cuarentena es urgente. Es necesaria una nueva reconexión de las neuronas, una nueva percepción, para que haya un cambio en la emoción y los programas que hasta entonces dirigían sus vidas.

btt