METÁFORA
DEL ACTOR DE TEATRO

Actor de teatro.

Estamos aquí, cada uno en nuestra escena de teatro, solos, frente a otros actores de teatro, cada uno en su escena de teatro. Los unos hallan la obra buena, de buen gusto. Otros la encuentran lamentable, otros aún espantosa, mortal, vulgar… En resumen, satisfactoria o insatisfactoria.

Y piense que para ciertas personas hace 60 años que juegan la misma obra, y que se quejan! Les gustaría jugar otro papel, otro texto, otro guión, u otro desenlace. Nada que hacer. Siempre y siempre, volver a empezar. 

-Nunca consigo acabar lo que empiezo dice uno.

-No tengo suerte, todo el mundo me rechaza, dice el otro.

-Nunca pude guardar una peseta conmigo más de un cuarto de hora, se queja el tercero.

– Cuando me ven las mujeres, se ríen y parecen burlarse.

– En cuanto llego de vacaciones en un lugar, se pone a llover…

Lo que ignora cada actor es que fue el realizador de su obra. Sí, aunque parezca increíble: es él, y nadie más, quien dio las ordenes: Quéjate, gime incluso cuando todo va bien, porque es un modo de ser visto y mimado, o aún: Agrede al otro antes que te agreda a ti, etc.

Un ejemplo, un señor que se enamora de una mujer complicada. Intenta seducirla en vano. Entonces se deprime y cae realmente muy bajo, y no encontra energía para seguir. Otro que se queja de nunca acabar nada de lo que empieza. Pero es él quien decidió este guión, hace mucho tiempo. Su madre quiso abortarlo, pero no lo hizo, no llegó al final. Y mejor, porque sino hubiese muerto. Entonces para él, ir hasta el final, es la muerte. Pero esto, lo ha olvidado. Entonces decidió no terminar nada para no morir.

Cuando miramos una obra de teatro, vemos al realizador? Los ensayos? Todo esto se ha hecho invisible, inconsciente, pero está muy presente.

El inconsciente lo pone en escena; el consciente se queja.

Una actriz quiere un hijo. Pero el realizador, el inconsciente, eligió un libro escrito por su abuela: muere en el parto. Entonces pone en escena un guión en el cual no hay que parir, por lo tanto no concebir, o bien justo hacer abortos naturales. Esto es para sobrevivir, naturalmente para no morir.

btt